Hemos aprendido mucho y nos falta trabajar todos los conocimientos para que esos sentidos estén consolidados.
El mundo del vino se abrió en un abanico de diferentes colores, aromas, gustos y notas que fueron surgiendo con el correr de los días. Viticultura, enología y análisis sensorial fueron puntales mas que interesantes para entender toda esa complejidad. Nuestros sentidos ya iban comprendiendo lo desconocido y todo empezaba a tomar forma.
Otros mundos con iguales características aparecieron, aceites, chocolates, quesos, café, puros y aguas se incorporaron con sus diferentes particularidades.
Las geografías distintas y sus mundos nos hicieron viajar hacia otros sabores y variedades hasta ese momento desconocidas.
Las formas y los nombres se vieron reflejadas en etiquetas que parecían no decir mucho, pero ahí estaba la información, los indicadores ocultos ; los sentidos se completaban.
Sommelierie y protocolo nos puso de pie frente al “como hacerlo”, otros códigos aparecieron, otras formas, aparece el brillo del conjunto.
El francés dio su nota dejándonos con el ceño fruncido y el frenillo trabado, hubo sobrevivientes, pero algo nos dejo.. bouquet.... chateau.. champegnoise y un cariño enorme por el castellano.
Todos los integrantes del CEBA nos brindaron su calidez en el trato diario y su preocupación al acercarnos a los protagonistas de la Enología a través de charlas, publicaciones, encuentros, viajes, etc.
Y así transcurrió todo este camino y hoy nos vamos llevando dentro, nuestra propia DOC, Denominación Origen CEBA
Alejandro de Oro
Sommelier |